Los limpiaparabrisas son esenciales para mantener una buena visibilidad cuando llueve, pero solemos acordarnos de ellos únicamente cuando dejan de funcionar correctamente. Revisarlos antes de la llegada del otoño puede evitar problemas cuando más los necesitamos.
Estas son cinco señales que indican que puede haber llegado el momento de cambiarlos.
1. Dejan marcas en el cristal
Si después de cada pasada aparecen líneas, zonas húmedas o partes sin limpiar, la goma puede estar desgastada o deformada.
2. Hacen ruido
Los chirridos o pequeños saltos durante el movimiento suelen indicar que la escobilla ya no se desliza correctamente sobre el parabrisas.
3. Limpian de forma irregular
Una escobilla en buen estado debe mantener un contacto uniforme con el cristal. Si algunas zonas quedan sin limpiar, comprueba su estado.
4. La goma presenta grietas
El sol, el calor y los cambios de temperatura deterioran progresivamente el caucho. Una inspección visual permite detectar grietas, endurecimiento o deformaciones.
5. Ha pasado mucho tiempo desde la última revisión
No es necesario esperar a que aparezca un problema. La DGT aconseja revisar los limpiaparabrisas periódicamente y prestar especial atención a su estado antes de los meses de otoño.
No olvides comprobar también el nivel de líquido limpiaparabrisas y que los pulverizadores funcionan correctamente. Una luna limpia y unas escobillas en buen estado son fundamentales cuando la lluvia reduce la visibilidad.
En algunas estaciones ALAS encontrarás tienda y productos para el mantenimiento del automóvil, para que puedas aprovechar tu parada para poner el coche a punto.


