Después de las vacaciones, es habitual que el coche acumule más kilómetros de lo normal. Los viajes largos, las altas temperaturas y la carga adicional pueden afectar a distintos componentes. Por eso, septiembre es un buen momento para realizar una pequeña puesta a punto.
1. Neumáticos
Comprueba la presión en frío siguiendo siempre las indicaciones del fabricante. También conviene observar el dibujo, los flancos y posibles desgastes irregulares. El calor y los kilómetros pueden acelerar el deterioro de las ruedas.
En ALAS ya te contamos cómo afecta la temperatura a la presión de los neumáticos y al consumo.
2. Líquidos y batería
Revisa los niveles de aceite, refrigerante, líquido de frenos y limpiaparabrisas. Si detectas una bajada anormal, es recomendable acudir a un profesional.
La batería también merece atención. Las temperaturas extremas pueden afectar a su rendimiento, así que presta atención si el motor tarda más de lo habitual en arrancar.
3. Frenos, luces y limpiaparabrisas
Ruidos, vibraciones o cambios en el tacto del pedal pueden indicar que el sistema de frenado necesita una revisión. Comprueba también que todas las luces funcionan correctamente.
El sol y las altas temperaturas pueden deteriorar la goma de los limpiaparabrisas. Si dejan marcas, hacen ruido o no limpian uniformemente, puede ser momento de sustituirlos.
La DGT recomienda revisar el vehículo tras las vacaciones, especialmente aquellos componentes más expuestos al calor y a los largos desplazamientos.
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